Soledad virtual
Este artículo ha sido elaborado por el filósofo Victor J. Krebs para Educared
Hasta hace muy poco la capacidad de filmar era algo al alcance de una privilegiada minoría de profesionales y amateurs adinerados. Recién en los ochenta se empezaron a comercializar la cámaras de video personales y a hacerse accesibles al público en general. Recuerdo la vez que con unos amigos usamos la primera videocam que salió al mercado. La emoción de inmortalizar en una película el evento del que participábamos era tan grande que el embrujo de la imagen virtual nos desconectaba de la realidad que estábamos viviendo. Treinta años más tarde, ese embrujo es colectivo. La imagen virtual permea nuestra vida y casi se podría decir que, en nuestra vida contemporánea, muchas veces dejamos de vivir el momento para registrarlo.
En esta época digital pasamos cada vez más tiempo interactuando y comunicándonos a través de la pantalla y cada vez menos físicamente, en la realidad. Y aunque es













